Son Como Las Micros


… Luego de un profundo análisis he llegado a la conclusión de que ellos y las relaciones son como el transporte público, sí, como las micros … a  veces nos pasamos horas esperando el indicado, el que nos deje mas cerca que nuestro destino (que la mayoría de las veces es la felicidad), a veces tenemos suerte y apenas llegamos al paradero pasa y otras nos aburrimos de esperar …

… A veces sucede que nos toca correr atrás de una micro para que no se nos pase, otras la micro está tan llena que ni siquiera tenemos chance de subirnos, otras van tan rápido que ni siquiera tenemos tiempo de conocernos, de mirar y disfrutar el paisaje y otras van tan lento que  nos aburrimos y preferimos bajarnos y llegar caminando a nuestro destino.

… Hay otras menos aventajadas que a medio camino se quedan en pana y sencillamente no dan más y uno se tiene que bajar a empujar y finalmente se tiene que volver a pié. Otras ya han llevado a tantos pasajeros que ya no quedan asientos donde sentarse, que ya han tenido tanto recorrido que ya están a mal traer y a veces por no mirar bien nos subimos a la equivocada ...

Mi Placer Culpable


... Al cerrar las puertas a lo público y comenzar lo que llamamos intimidad, muchos nos rendimos ante nuestros más vergonzosos gozos, aquellos que aunque nos hagan sentir los seres más felices del mundo, no nos atrevemos a declarar en público ... muchos al cerrar una puerta (que no importa si es nuestra o no) nos rendimos ante nuestros placeres culpables …
   
... Aquellas cosas que nos encantan, que disfrutamos al 100%, aquellas cosas que porque van en contra de lo establecido por la sociedad o por nosotros mismos, no haríamos jamás en público, pero que el mismo peligro que corremos de que alguien nos descubra hace elevar nuestra satisfacción al máximo …

Palabras al Cierre



... En 1913 cuando Gideon Sundback inventó lo que hoy conocemos como cierre jamás imaginó lo dependiente que seríamos de su invento, ni que a partir de ese día comenzaran a existir  un montón de dolores de cabeza, tales como los cierres rotos,  los cierres que por más que intentes cerrar no se cierran y la problemática social del cierre del pantalón abierto ...

... Es qué quién no ha andado alguna vez con el cierre del pantalón abierto? lo peor es que por alguna loca razón a nadie se le escapa ver a alguien cuando anda con la cremallera abierta, es la mejor manera de atraer todas las miradas, de hecho siempre cuando camino por la calle y noto que mucha gente me mira pienso altiro 'tengo el cierre abierto!' y ahí uno empieza como que no quiere la cosa a tratar de mirarse o de pasarse la mano disimuladamente por aquellas partes para evitar aquel bochorno ... lo peor es que nadie te avisa, pero cuando estamos en la otra situación tampoco lo hacemos, a no ser que la otra persona sea de extrema confianza debido a que da vergüenza, da vergüenza que piensen que uno anda mirando justo ahí donde está el cierre abierto más aún si es hombre y egoístamente en vez de solidarizar dejamos que el otro siga caminando feliz por la vida con el cierre abierto hasta abajo!